AromaCosmética: cosmética natural

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¡Bienvenido a Aromacosmética! Soy biólogo y especialista en química cosmética con una amplia trayectoria en formulación natural y aromaterapia científica. Durante años he profundizado en el estudio de los aceites esenciales y la cosmética natural, desde la perfumería hasta la dermocosmética. Aquí aprenderás a crear fórmulas efectivas con ingredientes puros. Descubre, aprende y transforma tu rutina con lo mejor de la naturaleza.
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jueves, 27 de febrero de 2025

Cosmética natural vs. industrial: Mitos, verdades y lo que la ciencia nos dice.

 La cosmética natural ha experimentado un gran auge en los últimos años, con consumidores cada vez más interesados en productos formulados con ingredientes de origen natural, evitando componentes sintéticos que pueden generar dudas sobre su seguridad a largo plazo. Pero, ¿es realmente efectiva la cosmética natural? ¿Puede ofrecer resultados comparables a los productos industriales? ¿O es solo una tendencia de marketing?

En este artículo, analizaremos la eficacia real de la cosmética natural, cómo se compara con la cosmética convencional y qué factores determinan la efectividad de un producto. Para ello, recurriremos a estudios científicos, tendencias actuales y datos contrastados sobre formulación cosmética.

¿Qué determina la eficacia de un cosmético?

Independientemente de que un producto sea natural o industrial, hay tres factores clave que determinan su efectividad:

1-La concentración y estabilidad de los activos.

No basta con incluir ingredientes conocidos por sus beneficios; es crucial que estén presentes en concentraciones óptimas y en una forma estable que garantice su absorción y biodisponibilidad en la piel.

2-La tecnología de formulación.

Muchas veces, la diferencia entre un cosmético eficaz y uno que no lo es radica en su formulación. Factores como el tamaño molecular, la combinación de ingredientes y la forma en que se liberan los activos en la piel influyen enormemente en los resultados.

3-La compatibilidad con la piel y su tipo de acción.

Un cosmético debe estar diseñado para el tipo de piel al que va dirigido. Un producto con ingredientes de alta calidad, pero mal adaptado a las necesidades de la piel del usuario, no dará buenos resultados.

¿La cosmética natural es realmente eficaz?

Históricamente, la cosmética industrial se ha percibido como más avanzada debido al uso de ingredientes sintéticos de última generación y tecnologías como la microencapsulación o la estabilización de activos. Sin embargo, la cosmética natural ha evolucionado significativamente en las últimas décadas.

Actualmente, los formuladores de cosmética natural tenemos acceso a una amplia gama de principios activos con propiedades científicamente comprobadas. Ingredientes como el ácido hialurónico vegetal, la niacinamida, los péptidos derivados de fuentes naturales y extractos biotecnológicos están revolucionando la cosmética natural, permitiendo la creación de productos con alta eficacia sin necesidad de recurrir a sintéticos agresivos.

Estudios recientes han demostrado que:

  • Los antioxidantes naturales como la vitamina C y los polifenoles de origen vegetal tienen una eficacia equiparable a sus versiones sintéticas para combatir el daño oxidativo y mejorar el tono de la piel.
  • Los emulsionantes naturales han evolucionado hasta ofrecer texturas sofisticadas y estables comparables a las de la cosmética industrial.
  • El retinol vegetal y los extractos botánicos ricos en vitamina A ofrecen efectos similares al retinol sintético, con menos irritación.

Por lo tanto, la idea de que la cosmética natural es menos efectiva es un mito. En realidad, su efectividad depende de una formulación adecuada y del uso de ingredientes en concentraciones óptimas.

¿Los productos industriales son siempre más efectivos?

La cosmética industrial tiene acceso a ingredientes que no siempre están permitidos en la cosmética natural. Por ejemplo:

  • Siliconas y polímeros sintéticos: Son ingredientes ampliamente usados en cosmética industrial para mejorar la textura y la sensación en la piel, pero no tienen un efecto nutritivo o reparador. La cosmética natural utiliza alternativas como el coco-caprylate o la phytosilicona, que ofrecen sensaciones similares sin ser derivados del petróleo.
  • Conservantes sintéticos potentes: Los cosméticos industriales suelen incluir conservantes como los parabenos y el fenoxietanol, que garantizan una larga vida útil. En cambio, la cosmética natural utiliza conservantes más suaves, como el sharomi, Cosgard, Euxyl…, que aunque efectivos, pueden requerir mayor cuidado en la conservación del producto.
  • Perfumes sintéticos y colorantes: La industria convencional tiene una amplia gama de fragancias sintéticas que pueden ser más persistentes, mientras que la cosmética natural emplea aceites esenciales y extractos naturales, evitando ingredientes potencialmente sensibilizantes.

Sin embargo, que un cosmético industrial utilice estos ingredientes no significa necesariamente que sea más eficaz. La eficacia de un producto no depende únicamente de su origen (natural o sintético), sino de su formulación, estabilidad y la correcta elección de ingredientes activos.

¿Está justificado el precio de las cremas industriales?

Uno de los grandes debates es si el precio elevado de muchas cremas industriales está realmente justificado o si se debe más al marketing que a la formulación. Existen varias razones por las que los productos industriales pueden ser más caros:

1-Investigación y desarrollo (I+D): Grandes laboratorios invierten en el desarrollo de nuevas moléculas y tecnologías de formulación, lo que puede encarecer el producto final.

2-Publicidad y branding: Marcas de lujo destinan millones a campañas publicitarias, lo que se refleja en el precio del producto.

3-Envases y presentación: Muchas marcas invierten en packaging sofisticado para transmitir una imagen de lujo, sin que esto afecte necesariamente a la eficacia del producto.

Yo personalmente creo que pagar más de un precio razonable, es del todo injustificado. Para mí, cualquier crema con valor superior a 100 euros es comprar realmente solo márquetin.

En cambio, la cosmética natural, especialmente la artesanal, suele centrarse en la calidad de los ingredientes más que en el marketing o los envases costosos. Esto permite ofrecer productos eficaces a precios más razonables.

Conclusión: ¿Cosmética natural o industrial?

La creencia de que la cosmética natural es menos efectiva que la industrial es un mito. Actualmente, los avances en biotecnología y formulación han permitido que los productos naturales sean tan eficaces como los convencionales, siempre que se usen ingredientes bien seleccionados y en concentraciones óptimas.

Por otro lado, los productos industriales pueden contener activos sintéticos potentes, pero esto no significa necesariamente que sean mejores. La elección entre una y otra dependerá de las necesidades individuales de la piel, la sensibilidad a ciertos ingredientes y las preferencias personales respecto a la sostenibilidad y composición del producto.

En última instancia, lo más importante no es si un cosmético es natural o industrial, sino su formulación y calidad. Por eso, aprender a leer etiquetas y conocer los ingredientes es clave para elegir el mejor producto para nuestra piel.

Ahora bien, con toda esta información, ¿sigues creyendo que los elevados precios de la cosmética industrial están realmente justificados? ¿Crees que el precio de una crema determina su capacidad para rejuvenecer la piel, o hay otras razones de su elevado precio?

Te animo a reflexionar.

lunes, 10 de febrero de 2025

Cómo controlar la textura en las cremas cosméticas O/W: Cremosidad. Tacto sedoso

 

La textura de una crema cosmética se mide en función de su cremosidad. A mayor cremosidad, mayor densidad; a menor cremosidad, la crema será más ligera.

Cremosidad

La cremosidad está directamente relacionada con la textura de una crema. Las cremas con alta cremosidad son densas, poco ligeras y con más cuerpo.

Existe una regla general: a mayor porcentaje de fase oleosa, mayor cremosidad, y dentro de la fase oleosa, a mayor porcentaje de mantecas vegetales, mayor cremosidad.

Ejemplos de cremosidad

Alta cremosidad: Ungüentos, mantecas corporales.

Baja cremosidad: Gel, leche corporal.

Ejemplos fuera de la cosmética:

  • Alta cremosidad: Mantequilla, crema de cacahuete.
  • Baja cremosidad: Claras montadas de huevo (merengue).

Emulsionantes con mayor cremosidad

(Consultar tabla para referencia)

  • Lecitina de soja, Éster de sucre, Cera Nº3.

Sedosidad

Cuando hablamos de sensaciones en la piel, un efecto muy deseado es la sedosidad. Se asocia con cremas que se extienden bien, son deslizantes y dejan un tacto aterciopelado.

Por el contrario, una baja sedosidad se relaciona con una sensación más áspera, pegajosa o con fricción al aplicar, similar a algunas cremas con alta cantidad de ceras o arcillas.

Es importante no confundir baja sedosidad con tacto seco (se relaciona más con la rapidez de absorción y la sensación final que deja la crema.), ya que este puede encontrarse tanto en cremas sedosas como en cremas poco sedosas. Las cremas con tacto seco, son menos oclusivas y aportan menos sensacion grasa.

Emolientes que aumentan la sedosidad sin aportar sensación grasa:

  • Coco-Caprylate: Aporta sedosidad con tacto seco.
  • Escualeno: Aporta sedosidad sin tacto seco.

Una opción ideal es combinar ambos con aceites vegetales.

Emulsionantes con mayor sedosidad

(Consultar tabla para referencia)

  • Protelan ENS, Montanov L, Emulsan.
Una crema más sedosa se extiende mejor porque tiene menos fricción al contacto con la piel. Al contrario que una crema más densa, con menor poder de extenderse que una crema sedosa. 
Conclusión: La sedosidad favorece la extensibilidad, y si reducimos los agentes espesantes (cera de abeja, alcohol cetílico...etc), la crema se vuelve más fluida y fácil de aplicar.

Relación entre cremosidad y sedosidad

La cremosidad y la sedosidad no son opuestos; una crema puede ser sedosa y untuosa al mismo tiempo. La clave está en combinar ingredientes que aporten sedosidad (ligereza y deslizamiento) con otros que aporten cremosidad (cuerpo y sensación envolvente).

Factores clave para controlar la textura

A. Cantidad del emulsionante utilizado

  • A mayor cantidad de emulsionante, mayor cremosidad y también mayor porcentaje de fase oleosa.
  • Si aumentamos la cantidad de emulsionante, también debemos aumentar la fase oleosa, lo que indirectamente incrementará la cremosidad.
  • Disminuir la fase oleosa reducirá la cremosidad, lo que implica también reducir la cantidad de emulsionante.

Nota: A mayor fase oleosa, las cremas tendrán más cuerpo, serán más untuosas y aportarán mayor sensación grasa.

B. Tipo de autoemulsionante utilizado

Cada emulsionante tiene una capacidad intrínseca de aumentar o disminuir tanto la cremosidad como la sedosidad. Es decir, con la misma formulación y cantidad de emulsionante, la textura cambiará según el emulsionante usado.

Para facilitar las formulaciones y diseñar la textura deseada, consulta la tabla de autoemulsionantes con sus capacidades de sedosidad y cremosidad.

Guía de formulación según textura deseada

Alta sedosidad y baja cremosidad

  • Porcentaje de fase oleosa bajo (8-10%).
  • Evitar mantecas en la fase oleosa.
  • Emulsionantes como Protelan, Montanov o Emulsan.
  • Uso de Coco-Caprylate o Escualeno para mejorar la sedosidad.

Alta sedosidad y alta cremosidad

  • Porcentaje de fase oleosa alto (10-35%).
  • Incluir un alto porcentaje de mantecas en la fase oleosa.
  • Emulsionantes como Olivem, Montanov, Emulsan.

Combinación de emulsionantes para ajustar texturas

Puedes mezclar diferentes tipos de autoemulsionantes para obtener la textura deseada, pero es importante:

  • Respetar los porcentajes totales de emulsionante en la fórmula.
  • Combinarlos de manera que al fundirse con la fase oleosa, no se superen las temperaturas recomendadas de fusión.

No existe una mezcla universal de emulsionantes, ya que la preferencia por una textura es subjetiva. La tabla de referencia será una gran ayuda para ajustar tus formulaciones hasta encontrar la textura ideal.

Te animo a experimentar hasta que consigas tu fórmula deseada.

 


sábado, 6 de abril de 2024

 

Astringente

Los astringentes son productos para el cuidado de la piel a base de agua que suelen contener alcohol. Cuando se aplican en el rostro, provocan el estrechamiento o contracción de los tejidos blandos (células), lo que a su vez limpia la piel, reduce el exceso de grasa y reduce el aspecto de los poros dilatados. Por estas razones, a menudo se recomiendan astringentes para las pieles grasas.

El astringente, que se utiliza como segundo paso después de la limpieza en el ritual diario del cuidado de la piel, es esencialmente un limpiador más fuerte y potente. Los astringentes eliminan el exceso de grasa, maquillaje y suciedad que el limpiador pueda haber pasado por alto, al tiempo que reducen el aspecto de los poros dilatados.

Como pueden resecar la piel, suelen recomendarse a quienes tienen la piel grasa o propensa al acné, pero no se aconsejan a quienes la tienen sensible.

El Tónico Astringente es una loción fresca que hidrata, calma y ayuda a secar los granitos.

A modo general, funciones distribuidas en los distintos tipos de productos:

       Tónicos: Normalmente sólo contendrán humectantes, pero también pueden contener emolientes.

      Sérums: Si tienen agua, pueden contener únicamente Humectantes, pero también Emolientes y Oclusivos. Otros, sin agua, contienen exclusivamente Emolientes y/u oclusivos

    Cremas: Lo más común es que contengan Humectantes, Emolientes y Oclusivos. Otras opciones son que sólo contengan Humectantes (gel creams sin aceites) u otras combinaciones

Los preparados acuosos no oclusivos, como leches y cremas, están indicados en lesiones húmedas, inflamadas o con vesiculación.

Los más grasos, como pomadas y ungüentos, se recomiendan en lesiones crónicas secas con costras y fisuras, para favorecer la rehidratación de la zona.

Oclusivo

Es un ingrediente, que muestra la capacidad de formar una película o film protector sobre la piel que permanece sobre ella un tiempo determinado e impide que ésta pierda agua por evaporación, así se evita la deshidratación, ayudando al manto hidrolipídico hacer su función.

Recomendado en cremas para zonas con mucha sequedad, como los codos, talones, manos y también es ideal para pieles sensibles que normalmente están más desprotegidas.

En cosmética natural sobre todo hay dos productos con mayor poder oclusivo:

·         Ceras: Mayor poder oclusivo

·         Mantecas: Menor poder oclusivo (ácidos grasos saturados)

De este modo, los oclusivos ayudan a que el estrato córneo se hidrate con la propia agua corporal procedente de capas más profundas de la piel. Normalmente, son solubles en aceites.

Cuando se usa un producto oclusivo no fija a la piel de forma permanente, ya que con el roce de la ropa, de la propia piel, se va desprendiendo con el tiempo, es importante entender que no taponan los poros (es falso), ni impiden la transpiración de la piel. Un producto oclusivo, no tiene porque ser comedogénico.

Es decir, los productos emolientes mantienen un buen estado de la capa cornea para que sea más eficiente evitando mayor pérdida de agua, y un producto oclusivo evita la pérdida de agua al formar una película o barrea protectora.

 

 

Estas imágenes, aclaran los conceptos de emoliente y oclusión. El tejado en mal estado no aísla y por tanto se tendría que reparar, tal y como haría un producto emoliente en la piel (cementación de los corneocitos). Por otra parte, un techo con aislante evita la perdida de calor igual que haría un producto oclusivo en la piel con el agua.

 Algunos productos con poder de oclusión:

 
        Con origen animal: lanolina y ceras

      Con origen vegetal: aceites y mantecas vegetales, como la manteca de karité o el aceite de aguacate, y aceites semisintéticos 

 Con origen mineral: Petrolatum, Paraffinum Liquidum, Mineral Oil… Así como diferentes siliconas.

  

 

Emoliente

Sustancia que suaviza, ablanda y aumenta el grado de humedad de la piel. Esta característica la tienen sobre todo los lípidos, en concreto los A.V y mantecas.

Igual que ocurre con nuestro sebo natural, los ácidos grasos de los AV, son capaces de actuar como cemento.

Este cemento impide que perdamos agua, ayudando a “rellenar” los huecos entre las células estructurando el estrato córneo, disminuyendo de esta manera la pérdida de agua, ayudando a reparar y mantener la función barrera y, en definitiva, aportando confort, flexibilidad, calma y suavidad a la piel. Por ello, la palabra emoliente se ha utilizado en muchas ocasiones como sinónimo de “calmante” o “suavizante”, ya que al mantener el estrato corneo compactado y cimentado, y evitando la perdida de agua, produce el efecto calmante. 

 

Esta cimentación de los corneocitos de la capa cornea por los productos emolientes, evita una mayor pérdida de agua, al estar mejor estructurada la capa cornea, por eso son hidratantes pasivos (no aportan agua, pero evitan su perdida).

Los productos emolientes se usan en loción, crema, ungüento o gel para prevenir o tratar la piel seca, áspera, con descamación o picazón, así como otros problemas de la piel, como sarpullidos o quemaduras.

Los cosméticos con propiedades emolientes ayudarán a calmar esta sensación y a aliviar los picores y rojeces en la piel. Si tu piel tiende a agrietarse o descamarse, sin duda necesitarás una crema emoliente para evitar los problemas de sequedad en la piel.

¿Qué diferencia hay entre una crema emoliente y una crema hidratante?

Algunos productos para el cuidado de la piel utilizan indistintamente los términos "hidratante" y "emoliente". La principal diferencia es que la hidratación se centra en retener el agua de la piel para evitar la pérdida de agua desde el interior, y otras aportan agua a la piel, mientras que la emoliencia se centra en mantener la barrera celular para conservar el agua en su interior.

Ambas cremas retienen agua:

·         Cremas emolientes una por estructurar la capa cornea y así funcionar correctamente

·         Cremas hidratantes sobre todo tienen moléculas higroscópicas que atrapan el agua, impidiendo que se pierda.

Uno de los emolientes más interesantes para la cosmética son los aceites vegetales naturales y las mantecas. La industria cosmética sustituye los aceites vegetales por los aceites minerales, siliconas...etc

En resumen:

·         Sustancias con composición grasa, A.V y mantecas

·         Suavizan la piel

·         Hidratantes pasivos, evita la perdida de agua

Restaura el manto hidrolipídico, y el cemento que une los cornecitos: Efecto calmante