Personalmente, al tener la piel seca, me gustan las cremas con texturas ricas y untuosas. Sin embargo, mi experiencia formulando me ha demostrado que no todas las pieles —ni siquiera las secas— disfrutan de esta sensación en la misma medida. La percepción sensorial de un cosmético es tan importante como sus propiedades, y encontrar el equilibrio adecuado es clave para que una fórmula sea mejor aceptada.
Pero, ¿qué
hacer si tengo la piel seca y quiero mantener una fase oleosa alta sin que la
crema resulte demasiado untuosa? ¿Y si mi piel es grasa y busco una textura
ligera con excelente extensibilidad?
Estas
cuestiones nos llevan a la Phytosilicona y el Cococaprylate, dos
ingredientes clave en formulación cosmética cuando buscamos mejorar la
extensibilidad y optimizar la absorción sin comprometer la hidratación ni la
fase oleosa.
En
cosmética, las propiedades de una fórmula son tan importantes como la
experiencia sensorial que ofrece. He diseñado formulaciones con ingredientes
excepcionales, pero si la textura o el acabado no resultan agradables para la
persona a la que va destinada, el producto pierde su atractivo.
Por ello,
contar con herramientas como la Phytosilicona y el Cococaprylate nos permite
modular la sensorialidad de un cosmético, logrando texturas más ligeras, mejor
extensibilidad y una absorción optimizada, adaptándose a las necesidades y
preferencias individuales.
Vamos a ver
todas sus funciones y propiedades.
La Phytosilicona y Cococaprylate son dos esteres, con
capacidad emoliente y de origen vegetal.
Ampliamente utilizados en cosmética natural, que como ya he explicado en la
introducción, son utilizados por su capacidad de aportar ligereza a las
fórmulas, reducir la untuosidad y mejorar la extensibilidad de los preparados
sin comprometer la hidratación ni la sensorialidad del producto.
¿Pero que es un Ester?
Un
éster es
un compuesto obtenido por la reacción entre un ácido graso y un alcohol, dando lugar a
una molécula más ligera y de rápida absorción.
Se han sintetizado para cubrir una necesidad clave en la cosmética natural:
Lograr texturas más ligeras, mayor extensibilidad y rápida absorción sin recurrir a siliconas sintéticas o aceites demasiado untuosos.
- Aportan un acabado sedoso y ligero, reduciendo la untuosidad de las fórmulas, al igual que las siliconas sintéticas. Por ello, se presentan como una excelente alternativa natural a estas, mejorando la experiencia sensorial sin comprometer la hidratación.
- En cosmética natural, los aceites vegetales son esenciales, pero pueden resultar pesados o demasiado untuosos. Estos ésteres permiten reducir la sensación grasa, mejorando la aplicación y absorción.
- Facilitan la aplicación del producto, evitando que queden residuos grasos en la piel.
- Se obtienen a partir de aceites vegetales, por lo que pueden utilizarse en formulaciones certificadas como ECOCERT o COSMOS, a diferencia de las siliconas derivadas del petróleo
Por
todo lo comentado, son los esteres más utilizados en cosmética natural, para
controlar las texturas y sensaciones de un cosmético.
Los ésteres como la Phytosilicona y el Cococaprylate no existen de forma natural, sino que se sintetizan a partir de materias primas naturales mediante procesos de esterificación (un proceso químico) controlada
- Cococaprylate: Se obtiene por la esterificación de ácidos grasos del aceite de coco con alcoholes grasos de origen vegetal. Es un emoliente de origen natural y biodegradable, utilizado en cosmética natural certificada como alternativa a las siliconas sintéticas. Sustitutivo de la (Cyclopentasiloxane, Dimethicone, siliconas industriales)
- Phytosilicona: Es un éster modificado derivado de aceites vegetales que imita la textura de las siliconas, proporcionando un tacto sedoso y ligero sin ser una silicona real. También es considerado de origen natural según certificaciones cosméticas ecológicas. Sustitutivo de (Phenyl Trimethicone y Dimethicone, siliconas industriales)
Aunque
no existen de forma natural, son ingredientes de origen vegetal que se obtienen
mediante síntesis controlada, lo que permite su uso en cosmética natural
certificada.
Ahora
que sabemos que son y que funciones tienen, vamos a ver las propiedades que
aporta cada uno.
PHYTOSILICONA.
La Phytosilicona
es un éster vegetal que actúa como una alternativa natural a las siliconas
industriales, aportando suavidad, extensibilidad y un acabado sedoso sin
sensación grasa. Su gran ventaja está en que reproduce el efecto filmógeno
característico de las siliconas, pero a partir de ingredientes biodegradables y
compatibles con la piel.
Su film
es ligero, continuo y no oclusivo, lo que permite que la piel respire mientras
retiene la hidratación superficial y mejora la aplicación del producto.
Pero
no todos los ingredientes filmógenos generan ese famoso efecto “aterciopelado”
tan apreciado en la cosmética actual. Este efecto solo se da cuando se cumplen
ciertas condiciones, como ocurre con la Phytosilicona:
¿Por qué algunos filmógenos generan efecto aterciopelado
El efecto aterciopelado aparece cuando el ingrediente filmógeno:
- Forma una película fina, continua y no oclusiva sobre la piel.
- Tiene un bajo coeficiente de fricción, lo que permite un deslizamiento suave y sedoso
- No deja residuos ni sensación grasa
- Presenta alta compatibilidad con la piel y el resto de la fórmula.
Y
esto es precisamente lo que hace la Phytosilicona: proporciona una textura
elegante, mejora la extensibilidad de la fórmula y genera una experiencia
sensorial sofisticada, sin saturar la piel ni dejar película perceptible.
COCOCAPRYLATE.
Centrado en
mejorar la extensibilidad y el deslizamiento de los preparados, el
Cococaprylate facilita la absorción, dejando un acabado ligero y no graso en la
piel. El Cococaprylate es más emoliente porque
su origen lipídico (se obtiene de ácidos grasos del aceite de coco) le da más
capacidad de hidratación que la Phytosilicona.
Pero tanto
la Phytosilicona como el Coco-Caprylate actúan como emolientes mejorando la
textura y suavidad de la piel a nivel sensorial, sin reponer los lípidos
naturales (efecto emoliente que tienen los aceites vegetales). Su efecto
emoliente se basa en las sensaciones que dejan en la piel, alisándola y
mejorando su extensibilidad sin aportar oclusión ni lípidos naturales.
A continuación,
te indico en la tabla las diferencias clave:
Por todo lo
explicado, si buscamos una hidratación profunda debemos acudir a aceites vegetales oclusivos, y ni la
Phytosilicona ni el Cococaprylate serían la mejor opción, ya que su capacidad
de oclusión es mínima. Sin embargo, si lo que se desea es mejorar la
extensibilidad y la sensación en la piel, pueden ser útiles en combinación con
otros ingredientes más nutritivos. Para facilitarte su uso, te dejo a
continuación una tabla con los porcentajes recomendados.
Nota: Los siguientes porcentajes están calculados sobre el
total de la fase oleosa de la formulación, no sobre el total de la fórmula
completa. También se indica el porcentaje mínimo recomendado para que cada
ingrediente tenga un efecto perceptible en la formulación.
Todos los porcentajes
se basan en datos de sus fichas técnicas y en mi experiencia formulando.
Pero realmente, ¿qué es el efecto silicona?
- Se refiere al acabado cosmético que dejan ingredientes como Phytosilicona o Cococaprylate.
- No solo son ligeros, sino que aportan:
o
Tacto sedoso
y satinado
o
Deslizamiento
suave (extensibilidad)
o
Mejor
reparto sobre la piel
o
Menor
fricción
o
Y algo muy
importante: sin residuo graso
Es un
acabado sensorial elegante, que simula las siliconas sintéticas (Dimethicone,
Cyclopentasiloxane...), pero con ingredientes naturales.
Por eso son
muy usados en productos premium, maquillajes, sérums y aceites corporales de
gama alta.
Conclusión
Después de
descubrir y trabajar con la Phytosilicona y el Coco-Caprylate, puedo decir que
ya no podría formular sin ellos. Estos dos ingredientes han elevado mis
preparados a otro nivel, permitiéndome crear texturas más sofisticadas, ligeras
y agradables sin comprometer la eficacia de la fórmula. Han sido la clave para
encontrar el equilibrio entre sensorialidad y funcionalidad, modulando la
sensación de cada crema y adaptándola a las necesidades de la piel.
Si alguna
vez has sentido que una crema con excelentes activos no termina de convencer
por su textura o absorción, la solución puede estar aquí. Para mí, han sido un
antes y un después en la formulación.
Me
encantaría saber cómo han resultado tus formulaciones. Si ya has trabajado con
la Phytosilicona y el Cococaprylate, cuéntame tu experiencia. ¿Han cambiado la
sensación de tus cremas tanto como cambiaron las mías?